
REMEMBRANZAS
Nací en verde y hermoso canto,
el aire suave refrescó mi cuna,
crecí con el susurro de frondosos árboles:
los cañadulzales, caracolíes y guayabales.
Trinos melodiosos de avecillas
despertaban mis alegres estudiantes.
los conejos, las gallinas, los cerdos y el ganado;
las cabras los peces los curíes
en jolgorio y sinfonía de voces
recorrían los campos….
Sembrados de dalias, claveles, novios,
azucenas, geranios y rosales,
regados por el agua cantarina
que recorre mi cuerpo.
la fuente que ha llevado barquitos de papel
cargados de ilusiones.
El olor de la miel, la panela y la guayaba
el maíz, el fríjol y la yuca,
las flores, el campo y las frutas
impregnaban los rincones
dejando en el ambiente
el esfuerzo de trabajadoras manos…
Mientras que del fogón salían
el aroma de manjares deliciosos
que expertas manos preparaban, cantando en la cocina
mientras otras tejían, bordaban y cocían
y otras regaban jardines florecidos.
Los años han pasado…
mis patios, senderos, salones y sitios de recreo…
veo crecer…correr…a muchos estudiantes
escondiendo secretos…
disfrutando del primer amor…
de aquel beso fugaz…
de una tibia caricia.
Escondiéndose de una picardía,
de una fuga de clase, o una gran desilusión.
A cada rincón de mi morada
llegan los niños con su timidez y su inocencia
y convertidos en adolescentes
van dejando en cada lugar y en cada cosa,
un recuerdo…un pedacito de alma noble…
un retazo de corazón…
un suspiro que ahogó esperanzas.
El tiempo va pasando…voy creciendo.
Los años han cambiado mi apariencia;
la ciencia cambió mi estilo campesino,
fui despojado de algunos paredones
que albergaron herramientas y azadones
y se cambiaron por el televisor y los computadores.
Soy sexagenario lleno de esperanza
Enfermo algunas veces…
Pero me levanto con ganas de vivir;
no espero morir…sino vivir eternamente.
Entre más viejo crecer…
quiero servir, acoger con amor
a quien busca mi recinto.
Mis brazos se abren para acogerlos
y entregarlos a la vida llenos de ilusión
que se lleven las mejores enseñanzas
del hogar bendito que los educó
Lic. Mariela Jaimes de Jaimes
Nací en verde y hermoso canto,
el aire suave refrescó mi cuna,
crecí con el susurro de frondosos árboles:
los cañadulzales, caracolíes y guayabales.
Trinos melodiosos de avecillas
despertaban mis alegres estudiantes.
los conejos, las gallinas, los cerdos y el ganado;
las cabras los peces los curíes
en jolgorio y sinfonía de voces
recorrían los campos….
Sembrados de dalias, claveles, novios,
azucenas, geranios y rosales,
regados por el agua cantarina
que recorre mi cuerpo.
la fuente que ha llevado barquitos de papel
cargados de ilusiones.
El olor de la miel, la panela y la guayaba
el maíz, el fríjol y la yuca,
las flores, el campo y las frutas
impregnaban los rincones
dejando en el ambiente
el esfuerzo de trabajadoras manos…
Mientras que del fogón salían
el aroma de manjares deliciosos
que expertas manos preparaban, cantando en la cocina
mientras otras tejían, bordaban y cocían
y otras regaban jardines florecidos.
Los años han pasado…
mis patios, senderos, salones y sitios de recreo…
veo crecer…correr…a muchos estudiantes
escondiendo secretos…
disfrutando del primer amor…
de aquel beso fugaz…
de una tibia caricia.
Escondiéndose de una picardía,
de una fuga de clase, o una gran desilusión.
A cada rincón de mi morada
llegan los niños con su timidez y su inocencia
y convertidos en adolescentes
van dejando en cada lugar y en cada cosa,
un recuerdo…un pedacito de alma noble…
un retazo de corazón…
un suspiro que ahogó esperanzas.
El tiempo va pasando…voy creciendo.
Los años han cambiado mi apariencia;
la ciencia cambió mi estilo campesino,
fui despojado de algunos paredones
que albergaron herramientas y azadones
y se cambiaron por el televisor y los computadores.
Soy sexagenario lleno de esperanza
Enfermo algunas veces…
Pero me levanto con ganas de vivir;
no espero morir…sino vivir eternamente.
Entre más viejo crecer…
quiero servir, acoger con amor
a quien busca mi recinto.
Mis brazos se abren para acogerlos
y entregarlos a la vida llenos de ilusión
que se lleven las mejores enseñanzas
del hogar bendito que los educó
Lic. Mariela Jaimes de Jaimes
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